Cuando un huésped me pregunta dónde sentarse con vistas al puerto, le nombro Senequier Saint-Tropez. Es un restaurante, y las vistas al puerto son la primera razón por la que lo recomiendo. Me gusta un lugar que ofrece algo que mirar mientras se come, y aquí la vista forma parte de la comida.
Se lo sugiero sobre todo para dos momentos del día: el desayuno y el almuerzo. El desayuno es una forma tranquila de empezar el día en Saint-Tropez, y yo lo tomaría con el puerto delante, antes de que el día haga sus planes. El almuerzo es la otra ocasión que tengo en mente, cuando una mesa larga y sin prisas, con vistas, va bien con el ritmo de las vacaciones.
Un detalle práctico. En Senequier no se puede reservar con antelación, así que le aconsejo acudir en persona y dejar cierto margen en el horario. Si tiene un momento concreto en mente, dígamelo y con gusto le aconsejaré cuándo ir.
He querido mantener esta recomendación sencilla, porque no deseo prometer más de lo que sé. Venga por las vistas, por el desayuno o por el almuerzo, y deje que el puerto haga el resto.









